Opinión de Marcos Roitman Rosenmann en La Jornada; «El asesinato de Berta Cáceres, crimen de Estado».

…(…)…Comprendo los motivos del silencio del poder tras su asesinato, la complicidad de personajes abyectos que lo patrocinaron, reciben migajas, viven en la mentira y se regocijan con su muerte. Es su odio, su indignidad y, sobre todo, su pertenencia a una clase social capaz de dar golpes de Estado, torturar y ejercer terrorismo de Estado. Traidores a su pueblo, viven en el estiércol.

Berta Cáceres los retrató y no lo soportaban. El pueblo hondureño y los pueblos de nuestra América la recordarán siempre, pero no dejaremos de pedir justicia para que sus ejecutores materiales e intelectuales sean apresados y condenados. La voz del pueblo no se enmudece.

La Jornada.unam.mx

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