Ernesto Rangel Domene

“Si tanto le queríamos y tanto te queremos…Déjanos esperar, soñar, andar,a tus amigos buenos y déjanos secreta, dulcemente, irnos muriendo.”
Pedro Garfias
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El martes 1o de Abril del 2008, a las 4.30 am. A la edad de 71 años, Traspasó el umbral de la esperanza, nuestro Gran amigo el Poeta;
LIC. ERNESTO RANGEL DOMENE Q.P.D.
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“…Y en esta constante de la literatura mexicana, se incluye desde hoy el poema de Ernesto Rangel Domene Rapsodia del Nuevo Reyno de León.
Enseguida leeré el prólogo que escribí para esta primera edición:
Rapsodia del Nuevo Reyno de León.
El término rapsodia evoca la música, invoca el canto, nos acerca al pueblo y exalta a la tierra en que éste se ampara.
El Nuevo Reyno de León y su continuación historico-politico-administrativa, el Estado de Nuevo León, recibe en este 1989, Año de Alfonso Reyes, un poema en tono mayor, la Rapsodia del Nuevo Reyno de León. El rapsoda autor de la generosa composición -palabra y cantar-, el poeta Ernesto Rangel Domene, acometió tan difícil empresa, concluyéndose felizmente en un poema que se extendió por algo más de quinientos setenta versos (573) tridecasílabos o trecisilábicos, que de ambas maneras he leído que se llaman los versos de trece sílabas.
El tridecasílabo no es un intruso; frecuentado desde Góngora hasta González Martínez, alcanza sus mejores días en la poesía del modernismo. Es un verso de arte mayor formado por dos hemistiquios forzosamente desiguales y con variada distribución de acentos.
Pese a los anteriores renglones, ésta no es la ocación de analizar técnicamente el poema de Ernesto Rangel Domene, ni de imponer a tan compleja e interesante obra el código de la preceptiva tradicional, ni de investigar si los quinientos setenta tridecasílabos rimados pasan la aduana de la erudición que legaliza. Además, es mi convicción que, con todo el respeto que las reglas de la “gaya ciencia” merecen, un poema vale, sobre todo, por la naturalidad del pensamiento que lo nutre, la fluidez con que nos llega la emoción del asunto, la galanura de la expresión, el perfecto enlace de unos versos con otros y de unas estrofas con su compaña; gozamos un poema por el acuerdo entre lo que dice y la forma que se emplea para decirlo; por el ritmo y el impulso interno que lo genera; amamos el verso por los sorprendentes juegos de signos y sones. Juzgamos bueno el poema cuando nos transporta gratuitamente al campo en que la realidad y su imagen intercambian funciones; si nos va bien nos acomodamos intelectualmente a ambas situaciones y disfrutamos de una y otra en rotaciones mentales constantes.
Nuevo León ha llenado los sentidos del poeta; Ernesto Rangel Domene no ha dejado un palmo de tierra sin hollar, un hilo de historia sin prender, una flor sin revivir, un nombre ilustre sin decorar; los ojos del poeta se han colmado de color y vida. Su palabra, bella por clara y por humana, se muere por ser himno, visión y esperanza.
La Rapsodia del Nuevo Reyno de León se compone de diez cantos, diez odas irregulares entre sí por su libre cantidad; estos diez cantos conjuntan lo que podríamos llamar un decálogo de amor.
El conjunto es armonioso al mismo tiempo que apasionado. Aquí no hay subterfugios ni recovecos mentales. Los adjetivos siempre claros y definidores se aplican a cosas concretas o a ideas que vienen de cosas concretas, tangibles y que afectan directamente a nuestra sensibilidad.
El primer canto de la Rapsodia me parece una vista panorámica del territorio físico y del poético.
El segundo es como un alto en el camino. Descansamos y tomamos acercamientos; Santiago, Allende, Terán, Montemorelos… feraces tierras y amplios cielos.
El tercero es un aromático e incitante recital gastronómico, propio en exclusiva de poetas como don Alfonso Reyes o Ernesto Rangel, que, a la precisión del verso, unen su cordial tributo a la cultura culinaria.
Y así el cuarto y el quinto y los demás, hasta el décimo canto. El poeta y la tierra se dicen su recíproco amor. Hay piedras que dejan ver el pasado del Reyno; en la noche brillan ricos y codiciados minerales, se adivina la sombra del nogal, las casas de los hombres huelen a pan y la cordillera vela por sus hijos, los campos y las gentes.
A veces, el poeta, tal como hizo el Cid al salir de Vivar, vuelve la vista hacia las tierras que deja atrás al andar. Ve el poeta, de los sus ojos fuertemente llorando:
pueblos que se nos mueren sin exequias,
y ahora están las tierras secas sin ganados,
sombríos y antiguos graneros abandonados,
y hay calles desiertas de agrietadas baldosas
pueblos que el tiempo evita o donde se remansa
en el recuerdo de otras épocas gloriosas,
De cuando en cuando el poeta reposa su visión en los “ojos imposibles” de las muchachas o se extasía con el olor a frutas que el cuarto despide o tamborilea con sus plantas sobre la tierra, para seguir una danza.
Pájaros y nidos, mezquites y huizaches, barro y sol, inefables florecillas, ortos nacarados y ponientes rojos, la placita con sol y el nuevo amor en la plaza, todo cabe en el corazón del poeta, todo es materia para el fuego del arte.
Animales, plantas y criaturas humanas pueblan el monte y el llano. El poeta repasa el nombre de cada hombre y halla que el hombre de Nuevo León es “hombre en libertad sin que su voz se acalle”, y “nunca fué pueblo en desbandada ni de miedo”.
El poeta habla de sí mismo con discreción espontánea. Se apoya en cuatro mágicas EMES: Montaña, Madre, Mitra y Monterrey. Nombra también, ahora con sordina, al río Santa Catarina que es “como muerto que resucita y blande espadas de agua con furor que espanta”.
Con la sagrada imagen de Nuevo León llenando su vida amante, el poeta, consciente de que somos parte de una extensión mayor, canta la belleza y la gloria de México, como en una nueva visión de Anáhuac. Y termina:
Concluyo ya el periplo de mis heredades,
con infinito amor pongo el punto final
de este canto a los campos, pueblos y ciudades
del Gran Reyno de la Sierra Madre Oriental.” **
**Parte de las palabras pronunciadas en la presentación de la primera edición del libro Rapsodia del Nuevo Reyno de León (ISBN: 968- 6337- 01- 6) de Ernesto Rangel Domene, pronunciadas por Don Alfredo Gracia Vicente Q.E.P.D. en la Sala de Teatro Experimental del Teatro de la Ciudad, el 26 de Septiembre de 1989, obra que se incluyó dentro del programa de Homenajes a don Alfonso Reyes, con motivo del primer centenario de su natalicio.
Ernesto Rangel Domene
( 1936 – 2008 )
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La Empresa Regiomontana ” CONAGRO “, patrocinó y obsequió a sus clientes y amigos en el invierno de 1993, el disco compacto; “Canto y Poesía” con poemas, musica y voz de Ernesto Rangel Domene, Q.P.D. en el que El Oficial del Registro Civil, Caricaturista, locutor, animador y trovador regiomontano; Don Ramiro Palacios, escribió;
“EL AUTOR Y SU OBRA. Refinado, culto y talentoso el buen amigo Ernesto Rangel Domene, nació en Monterrey,N.L. México. Licenciado en Derecho y Notario Público. Brillante profesionista, catedrático caballeroso. Domina el español, inglés y francés. Polifacético hombre de letras, estudió becado en la Universidad de Nueva York,N.Y. U.S.A. (Derecho comparado); en Francia dos años (Facultad de Letras de la Sorbonne, París); en Bélgica (Administración Pública). Ex-becario del Centro Mexicano de Escritores, México, D.F.; Ex-funcionario público de la Federación y de Nuestro Estado de Nuevo León, miembro fundador del Instituto de Administración Pública de Nuevo León,etc.
Autor de once libros de poesía y de algunos ensayos de crítica literaria, colaborador de numerosas revistas literarias y periódicos; su obra aparece en tres antologías importantes, sobre todo en “Cien Años de la Poesía Erótica Mexicana” de la UAM, México, D.F. Le han publicado la UANL, Poesía en el Mundo, (ITESM), el Fondo de Cultura Económica, el Gobierno del Estado de Nuevo León y la UNAM. Ernesto Rangel Domene, intelectual de amplia sensibilidad y sustancia humanista.
Trovador e inspirado poeta:
“Quiero verte amor ya sin palabras/ con esa mirada fuera del mundo/ que se dan fijamente los que se aman:/ universo cerrado, impenetrable,/ puro y perfecto idioma de las almas.”
Trovador que en los años cincuenta y tantos, ganara a dúo con Sergio Fernandez Martínez (QEPD), el premio nacional como los mejores interpretes de Guty Cárdenas, entregado por la propia Doña María Pinelo de Cárdenas, Madre de Guty, quien presidió aquel jurado. Anterior a esta edición, (1993) tiene grabados tres discos L.P. de sus propias canciones.
Gran ejecutante de guitarra y extraordinario compositor:
“Mirame a los ojos /y dime que no mientes,/ y que piensas mucho/ en nuestro amanecer.”
Brillante tenor de bellísima y romantica voz, artista por los cuatro costados, pues también se le facilita algo el dibujo y la pintura. Y no sólo eso: Gourmet y cocinero, reconocido como uno de los mejores paelleros en el norte de la república. No quisiera que pensaran que hablo de alguien que hace muchas cosas y alcanza poco. Nuestro Autor ha demostrado resultados positivos en todas sus actividades.
Actualmente ( quedó pendiente) se encuentra escribiendo una obra de teatro, con el tema de “LOS OJOS DE SANTA LUCIA”. Requeriría de páginas completas y un estudio mas preciso para narrar su destacada personalidad y su impresionante curriculum vitae en el terreno profesional, artístico y familiar. Baste decir que Ernesto es un grande y verdadero valor regiomontano, por lo cual con saludos muy cordiales le damos nuestra calurosa felicitación . Ramiro Palacios.”
Por mi parte, como una piedra inconmovible del recuerdo, afecto y Amistad, respeto y admiración por la obra poética de tan ilustre Poeta mexicano; Ernesto Rangel Domene, recien fallecido Y con la autorización expresa de su Esposa Olivia e hijas, Olivia y Adriana; comparto a Tí, estimado “cybernauta del mundo”, una parte de la extensa obra de “Mi Amigo El Poeta” Ernesto Rangel Domene.
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Escuchas.. ”Bendición de Amor” (Letra y Música ; ERNESTO RANGEL DOMENE. Arreglo en sintetizador; Aliber Medrano )
Amar cuando todo parece morir,/amar cuando nadie nos da el corazón /y así bendecir /la brisa y el sol. /Amar en silencio la noche serena /la noche impasible al dolor, /trazar en la arena /tu nombre de flor /y todo olvidar /por amor, por amor, por amor. //Volver a entregar la fé y la pasión /sentir que a tus ojos regresa la aurora, /que un beso nos quema la voz, /que hay alguien que canta y alguien que llora, /y todo olvidar por amor, por amor, por amor.
IV.-Mi corazón perdido aullaba/ perro en la noche de la soledad:/ nadie veía su pena en las tinieblas/ y no dejaba de ladrar. ( Palabras del silencio. Carta de Amor silvestre y otros Poemas,UNAM/ 1979 )
Ernesto Rangel Domene. (c)Copyright
Gracias por este espacio para mi papa… Un excelente poeta, cocinero, abogado, ser humano pero sobre todo un excelente PADRE… Papi te extraño. Mi canción favorita Adriana, que la compuso para mi su segunda hija…
Adriana por la mañana es dulce y viva canción, y siempre niña risueña, suena con tigo mi corazón….. q no te toque el dolor despierta siempre al amor.
Precioso espacio.El darle valor a nuestros neoloneses es tan justo como necesario en estos tiempos de “devaluación”. Felicidades y ya me siento parte de “Complicidades”.
Te extrañamos Ernesto. Gracias por la generosa entrega que nos legaste.
Hoy recordándote, seguimos admirando y disfrutando quienes creemos en el amor esto que dejaste.