…Ha sido un juego de máscaras. El testimonio difundido en el noticiario de Carmen Aristegui confirma que Maciel a lo largo de décadas vivió de la religión, utilizando a alguien a quien llamaba Dios. El “admirado” Maciel, era el “guía” de muchos empresarios los cuales lo tenían no sólo como confesor sino también en su nómina. Desde algunos medios se trató de salir en su defensa, a estas alturas ya no les queda de otra que olvidarlo porque ya no es rentable o porque les da pena reconocer cómo atacaron a aquellos que denunciaron a quien era su “guía”…
El Universal.com