…Existen muchos ejemplos que justifican la creencia de que, en sí mismo, este deporte tiene un ingrediente enajenante perjudicial para la atención que requieren los asuntos públicos. Las victorias deportivas sirven para atenuar los males y distraen la atención, como les sucedió a los integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas hace unos meses. Perdieron el control de Luz y Fuerza del Centro justo en el partido en el que México calificó al Mundial que hoy inicia. En todo caso, la culpa de la falta de interés por los asuntos públicos no es del deporte sino de los actores políticos que no saben generar ese apego…Gracias al balompié los reflectores de todos los países, y también las inversiones, han viajado hasta el continente más castigado del planeta, brindándole la oportunidad de mostrarse ante el mundo. El futbol hizo lo que ni siquiera han logrado las cumbres presidenciales…
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