Editorial de La Jornada; “Evaluación docente: oportunidad de rectificar”.

…(…)…cabe saludar como señal positiva el que, por primera vez, el gobierno federal emita una muestra concreta de voluntad política para revisar un instrumento cuestionado de manera contundente por los profesores y aprobado de manera unilateral por el partido gobernante y sus aliados en el extinto Pacto por México (PAN y PRD)….(…)…

La trascendencia del tema requiere de que todos los actores desplieguen una decidida voluntad de diálogo y entendimiento. En ese espíritu, es necesario que el nuevo modelo de evaluación responda efectivamente a las necesidades educativas y no consista un distractor o una mera maniobra dilatoria en el pulso que el gobierno federal sostiene con el magisterio disidente.

La Jornada.unam.mx

Editorial de La Jornada; “Por la verdad, la justicia y la paz”.

…(…)…En el presente entorno de crispación social es indispensable que las autoridades se conduzcan en estricto apego a la verdad, que se haga presente la voluntad de procurar justicia de manera verosímil, que se conjure la tentación de medidas de fuerza que agravarían el conflicto y que el problema magisterial sea resuelto en paz por medio de la negociación y la disposición de ambas partes a hacer concesiones.

La Jornada.unam.mx

Editorial de La jornada; “TLCAN: circunstancias adversas”.

…(…)..es claro que a casi tres décadas del Consenso de Washington, el libre comercio ya no parece una idea tan buena como cuando fue impuesto por el sector dominante de la economía. En contraste con lo prometido entonces y ahora, se asiste en amplias zonas a una realidad de desastre social y humanitario que desmiente al libre comercio y la integración económica como la panacea que se había anunciado.

La Jornada.unam.mx

Editorial de La Jornada; “Europa se desgaja”.

…(…)… Sin desconocer las muchas miserias, contradicciones e insuficiencias que han minado la construcción de la unidad europea, resulta ineludible reconocer que el resultado de la consulta de ayer en el Reino Unido es una derrota para uno de los esfuerzos civilizatorios más importantes del siglo pasado y un triunfo para los nacionalismos exacerbados y retrógradas que, con demagogia chovinista y descarados propósitos electorales, hacen del extranjero, de lo extranjero y de los extranjeros la causa última de los males propios.

La Jornada.unam.mx

Editorial de La Jornada: “La paz en Colombia: con cautela y esperanza”.

…(…)…La cautela no debe sin embargo ensombrecer la esperanza. Si la paz negociada entre el gobierno colombiano y las FARC se concreta, ello se traducirá en el fin del sufrimiento de cientos de miles de personas y en nuevas posibilidades de desarrollo. Por lo demás, Colombia habrá dado a América Latina y al mundo un gran ejemplo de civilidad y de tolerancia. Ojalá.

La Jornada.unam.mx.

Editorial de La Jornada; “Conflicto magisterial: judicialización cuestionable”.

…(…)…el rigor mostrado contra los líderes del magisterio disidente es visto como expresión de doble rasero, un propósito represivo disimulado o bien como una manera de desviar la atención del fondo del conflicto magisterial, el cual difícilmente podrá ser resuelto en ámbitos judiciales o con el recurso de la fuerza pública.

La Jornada.unam.mx

Editorial de La Jornada; “EU: triple pesadilla”

…(…)…la masacre referida tiene como insoslayable telón de fondo las campañas electorales en curso, en las que se enfrenta la candidata de las corporaciones, la demócrata Hillary Clinton, con el aspirante que encarna las frustraciones, fobias, angustias y desesperanzas de los sectores pobres y empobrecidos de la mayoría blanca. Es aún muy temprano para pronosticar el impacto que la atrocidad de Orlando tendrá en el desempeño de los candidatos presidenciales y de sus partidos, pero se teme que genere el corrimiento de ambos hacia posturas autoritarias y hacia una política exterior aún más belicista e intervencionista que la que está en curso, como ya lo expresó el republicano Donald Trump.

La Jornada.unam.mx

Editorial de La Jornada; “Cuando el futbol deja de ser un juego”.

…(…)… –sin negar el nexo entre futbol y nacionalismo mal entendido y pésimamente expresado– cada una de las personas (porque hay hombres y mujeres) que conforman las agrupaciones de choque de los clubes y las selecciones evidencia cada vez mayor “compromiso incondicional” con el equipo que apoya. Ya no se trata de la furia colectiva, repentina y finalmente pasajera originada por una injusticia real o supuesta de parte del árbitro, o por el alucinante imperativo de vengar una presunta afrenta inferida por “los otros” en la cancha, sino de una ira sistematizada que, con determinación, se prolonga en el tiempo y en el espacio (los zafarranchos suelen extenderse a distintos puntos de las ciudades y duran días). Y es que en el plano personal, los equipos de futbol se están constituyendo cada vez más en dadores de pertenencia, función que tradicionalmente se asociaba con los cultos religiosos, las comunidades barriales y otras formaciones sociales acotadas, particularizadas y proveedoras de lazos comunes que el modelo económico vigente ha debilitado seriamente y amenaza con desarticular.

Desde esta óptica, las medidas preventivas que para terminar con la violencia en el futbol plantean tanto las federaciones nacionales como el organismo que la rige, no pasan de ser expresiones de buenos deseos orientadas a atacar la superficie, “la parte que se ve” de esa calamidad oculta tras un juego de 11 contra 11.

La Jornada.unam.mx

Editorial de La Jornada “Inoperancia, opacidad y suciedad “.

La reivindicación apresurada de triunfos por parte de la mayor parte de los partidos y aspirantes a gubernaturas tras el cierre de las casillas el pasado domingo generó confusión y descrédito en la ciudadanía y fue criticada por el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdoba Vianello. No debe omitirse, sin embargo, que fue el mal desempeño de las autoridades electorales el que creó un espacio propicio para la rebatinga de declaraciones entre institutos políticos y candidatos: por increíble que parezca –dado el desmesurado presupuesto del organismo electoral– “el sistema” se cayó en varias ocasiones y los programas de resultados electorales preliminares (preps) de diversas entidades operaron con lentitud inexplicable, interrupciones insólitas y otros comportamientos erráticos que alimentaron múltiples sospechas. Por lo demás, en el curso de la jornada electoral menudearon las irregularidades de toda suerte y, una vez más, los encargados de organizar y supervisar los comicios fueron incapaces de observar adecuadamente, poner orden y controlar de manera efectiva las muchas trampas documentadas….(…)…

La Jornada.unam.mx